Emprender: transformar sueños en realidad…

Hoy en día, tanto el emprendimiento como la innovación son conceptos que hacen un llamado a movilizar a los jóvenes, a generar instancias donde se pueda desarrollar la creatividad y, actúan como un motor para alcanzar sueños y anhelos.

En este sentido, Fundación Puente ofreció a sus becados de tercer año de carrera el taller Emprendimiento e Innovación, cuyo objetivo fue poner a disposición de los estudiantes estas temáticas a fin de que las vean como una alternativa real, viable y sustentable para concretar sus ideas.

El taller, dictado por el Psicólogo Organizacional y emprendedor, José Laurido Huepe, se enfocó en desarrollar un pensamiento crítico e identificar problemáticas que se presentan como oportunidades que requieren soluciones creativas y donde el emprendimiento y la innovación se perfilan como una alternativa real y viable de desarrollo profesional. Además, se dio a conocer técnicas y herramientas claves para emprender y, distintos sistemas de financiamiento que apoyan el emprendimiento en Chile.

Para José, desarrollar este taller resulta muy importante, ya que comenta que cuando él comenzó a interesarse en la posibilidad de emprender, había poco acceso a información sobre el tema, por lo que para él, ahora resulta interesante poder compartir desde su experiencia el camino que se debe seguir para lograr convertirse en emprendedor. Y, entrega un claro mensaje a los becados de la Fundación: “atrévanse, siempre quieran ser la mejor versión de ustedes mismos”, afirmó.

Conceptos

La definición de emprendimiento y emprendedor, se relacionan con varias disciplinas, tales como: economía, estrategia de negocios, comportamiento organizacional, sociología y psicología. Algunos expertos señalan que los conceptos se relacionan con las características personales, plasmadas en acciones y la estrategia llevada a cabo (McKenzie, Ugbah y Smothers, 2007). Por otra parte, el enfoque de Schumpeter (1928), se refiere a la forma de hacer las cosas para así “explorar oportunidad económicas”.

Tomando en cuenta estas concepciones, CORFO define al emprendedor como “una persona que con resiliencia agrega valor a la sociedad, buscando explotar oportunidades, a partir de la creación de un nuevo proceso, producto u organización”.

Por su parte, el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV),  señala que el emprendimiento se refiere a la “capacidad de llevar a cabo una acción innovadora, organizando recursos y relaciones interpersonales. Tiene que ver con la creación de valor, pero también con idear algo nuevo” (2013).

En tanto, Alcaraz (2011), define que son emprendedores quienes cuentan con la “capacidad de combinar los factores de producción existentes y obtener los mejores resultados con ellos, es decir, innovar con ellos. Por lo tanto, la innovación se desarrolla a partir de la capacidad que se tiene para emprender”.

Según el estudio “Emprendimiento Juvenil” realizado en 2013 por el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), existen algunos factores que favorecen desarrollar emprendimientos exitosos, como por ejemplo, la disposición a asumir fracasos, la perseverancia, la orientación a las metas, la responsabilidad y la habilidad para resolver conflictos, son algunos de ellos que prevalecen en los casos de éxito.

Las nuevas generaciones están invitadas a emprender e innovar. Sobre todo los becados de la Fundación, quienes son personas resilientes y perseverantes, quienes están aquí con la idea de alcanzar una meta y hacer sus sueños realidad.

Para Pamela Espínola, Jefa del Área Social de Puente, instancias como estás calan profundo en los becados, pues se les abre un amplio escenario para desarrollarse a futuro. Los procesos educativos formales a menudo van de la mano con aprendizajes estructurados que pueden llegar a constituirse en verdaderos bloqueos para la capacidad de pensar, crear y actuar de modo original.

Bajo ese contexto, “despertar la creatividad y el espíritu emprendedor personal se convierte en un proceso de identificar y derrumbar barreras. El mundo laboral hoy, abre sus puertas a propuestas innovadoras que pudieren mejorar el cómo se han estado haciendo las cosas”, sostiene Pamela.

Además, agrega que de esta forma el modelo de emprendimiento e innovación se perfila como una opción real de llevar a cabo nuevas ideas y sueños, una nueva forma de desarrollarse personal y profesionalmente,  un modelo que además, incentiva a otorgarle un valor agregado a lo que se pretende, ya que puede considerar un rol social si se crean ideas y soluciones en post de un mundo mejor.

Finalmente tal como lo plantea Alcaraz: “ser emprendedor es una forma de vida, basada en una lucha constante por transformar nuestros sueños en realidad”.